19 Oct

La norma de volumetría (NOM-005), que entró en vigor este mes, sigue siendo un lastre para los gasolineros en México debido a la falta de proveedores de bombas que cuenten con el aval gubernamental para cumplir con las nuevas reglas, lo que ha provocado la solicitud de múltiples amparos y el descontento del sector energético.

“Ya tenemos amparos presentados y colegas abogados han estado haciendo lo mismo”, reveló Santiago Arroyo, abogado experto en el sector.

“Profeco empezó muy envalentonado y suspendió 13 gasolineras, pero después se detuvieron, probablemente por el riesgo de que la norma fuera declarada inconstitucional a través de los amparos que están siendo promovidos, lo que podría convertir estas suspensiones en un abuso de autoridad”.

Arroyo destacó que existe la posibilidad latente de que las clausuras sean retomadas en las próximas semanas, y recordó que la queja de los gasolineros es la falta de tiempo para cumplir con la norma debido a la falta de existencia de dispensarios, agravada por la falta de acreditaciones a los fabricantes de estos dispensarios por parte de la autoridad.

“El amparo es para efectos de poder contar con el tiempo suficiente para cumplir. No es una inconstitucionalidad de la norma como tal, sino la inconstitucionalidad de la instrumentación y aplicación de dicha norma”, agregó el abogado.

Los fabricantes de dispensadores también podría ampararse debido a una inactividad procesal, que los está obligando a incurrir en una falta como servicio profesional. “La autoridad no les está otorgando las herramientas para poder cumplirles a sus clientes”, dijo Arroyo.

La Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo) reveló la semana pasada que más de 8,000 estaciones se encuentran imposibilitadas de cumplir con la norma debido al retraso en la entrega de equipos.

“Algo similar nos pasó con la política de almacenamiento, y fue incluso peor”, señaló César Pereda, director de Grupo PERC.

“No hay infraestructura para hacer cumplir esta política (almacenamiento), y la autoridad la forzó: nosotros nos amparamos y no funcionó. No teníamos forma de cumplir y se nos seguía exigiendo. En este caso (volumetría) hay una suma de pocos proveedores y desidia de los gasolineros ante la posibilidad de que la norma no fuera puesta en marcha”.

Pereda señaló que la mala experiencia de algunos grupos gasolineros con la política de almacenamiento ha limitado el número de amparos interpuestos, y consideró que son más los grupos que están buscando una nueva prórroga mientras consiguen los equipos necesarios para cumplir.

Ante la posibilidad de una segunda ola de suspensiones, Pereda explicó que se trata de una línea de acción riesgosa para el gobierno.

“La autoridad no piensa en el proceso, y nosotros somos cuidadosos con estas inversiones tan fuertes(…) Hoy en día no hay un solo proveedor que cumpla con las normas y sea capaz de satisfacer la demanda. Si Profeco quiere multar a todas las gasolineras que incumplen se va a parar al país debido a la pésima planeación del gobierno federal”.

“La misma autoridad es la que provoca esto mediante leyes y normas mal planeadas, y al final siempre es el empresario privado el culpable de no cumplirlas”, lamentó Pereda.

Fuente: Onexpo

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